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17 de junio de 2015

INGREDIENTES A EVITAR EN UN CHAMPÚ

Los champús contienen algunos ingredientes que envuelven potenciales peligros para la pérdida y la salud del cabello. La elaboración de los subproductos hace que se conviertan en ingredientes dentro del champú que nunca encontrarás en la lista de ingredientes. Estos subproductos pueden actuar como cancirógenos y neurodepresores y crean toxinas en el hígado y los riñones. Los ingredientes ahora que se enumeran en los champúes casi siempre incluyen lauril éter sulfato de sodio, un cancirógeno que se sospecha puede ser el culpable de la pérdida del cabello y/o la irritación ocular, al igual que otros ingredientes similares. Además, algunos componentes del champú pueden reaccionar de manera química con otros productos, lo que generan sustancias también potencialmente peligrosas.

Subproductos carcinógenos

Dos sustancias potencialmente dañinas presentes en los champúes nunca aparecerán en la etiqueta del producto: el 1-4 dioxano y el formaldehído. Como son subproductos, su aparición dentro de la lista no es obligatoria. La Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) presenta al formaldehído como un posible carcinógeno humano. La exposición a la piel ocurren cuando te lavas el cabello. La EPA también explica ya desde 1959 que "se observaron síntomas neurológicos en casos fatales de un trabajador expuesto a altas concentraciones de 1-4 dioxano, a través de la inhalación y de la exposición cutánea". El 1-4 dioxano deprime el sistema nervioso central. Entre los efectos no cancerosos de este químico, se ha demostrado en los estudios que aumenta la toxicidad en el hígado y los riñones en los humanos y los animales de laboratorio. Aun así, de acuerdo con el Consejo de Productos del Cuidado Personal, se mostró que es segura la exposición a estos dos subproductos en concentraciones bajas, como las que están en los champúes. La información se mezcla, por eso, los peligros se encontraron en estos subproductos.

Lauril éter sulfato de sodio

El lauril éter sulfato de sodio (SLES, por sus siglas en inglés) y sus "parientes" químicamente cercanos soportan los constantes exámenes a los que se los someten como un posible carcinógeno y causa de la pérdida de cabello. Son muy pocos los champúes que no contienen este químico, que actúa como el detergente y el generador de espuma. Un ingrediente similar, el dodecilsulfato sódico (SLS, por el inglés), puede provocar irritación en los ojos debido a su acritud. SavySkin.com sugiere que evites todos estos ingredientes en tu champú: el lauril éter sulfato de sodio, el lauril sulfato de amonio, el lauril éter sulfato de amonio, el xilen sulfonato de amonio y el lauril sulfato de trietanolamina. Para aquellos que utilizan productos contra la caspa, también se recomienda evitar el azufre y el sulfuro de selenio.


DEA y TEA

La dietanolamina (DEA) y la trietanolamina (TEA) se utilizan como solventes, emulsionantes y agentes humectantes en los champúes. Según un estudio de 1998 que realizó el Programa Nacional de Toxicología (NT, por sus siglas en inglés), "se encontró una relación entre la aplicación tópica de la dietanolamina (DEA) y algunos ingredientes derivados y el cáncer en los animales de laboratorios". Los nitratos se utilizan en estos productos para preservar la fórmula del champú. Cuando la DEA o la TEA reaccionan con los nitratos, se forma un agente que provoca el cáncer. Un producto con bronopol como uno de sus componentes puede llegar a producir esta reacción. Por lo tanto, lo mejor es evitar utilizar los champúes con este químico.

REFERENCIAS:
http://www.epa.gov/ncea/iris/subst/0419.htm
http://www.epa.gov/ncea/iris/toxreviews/0326tr.pdf
http://www.surviving-hairloss.com/Shampoo_Ingredients.html
http://www.savvyskin.com/shampoo-ingredients-to-avoid