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13 de diciembre de 2010

Joan Balaguer, o como llegar...

Identidad propia: Joan Balaguer, presidente de APE Barcelona

Artículo cedido por Tocado

Tras unos meses de reestructuración profunda, APE Barcelona vuelve a hacerse oír en boca de Joan Balaguer, presidente de la asociación hasta las próximas elecciones. Nos reunimos con él en la redacción de Tocado para que nos explique el presente y futuro de una asociación referente de la peluquería con denominación de origen catalana.

¿Cómo llega Joan Balaguer a la presidencia de APE Barcelona?

Tras unos meses complicados a nivel interno por ajustes producidos en el seno de nuestro equipo y por la salida voluntaria de algunos miembros de la junta, el resto decidimos coger las riendas para velar por el socio y la propia asociación. Así es como me convierto, por decisión unánime, en presidente de APE Barcelona, a la espera de las próximas elecciones.

¿Para cuándo están previstas?

Cuando marquen los estatutos sociales, es decir, con toda normalidad. No conozco ahora la fecha exacta, pero la junta respeta en todo momento la duración de los mandatos de sus cargos.

¿Y va a presentarse usted como candidato a estas elecciones?

Es algo que todavía no está decidido. Mi prioridad en estos momentos pasa por consolidar el proyecto y ver qué velocidad toma APE Barcelona en los próximos meses.

Habla de la nueva junta, ¿quién la compone?

APE Barcelona está formado por un equipo de personas muy vinculadas a la peluquería. Todos son peluqueros y empresarios. Por ejemplo, ahí están América Juan, Marc Ferrés, Alex Pagés, Joan García Campoy y Armando Salafranca. Queremos que los socios les pongan cara, por lo que celebraremos una presentación oficial en breve.


"Ha llegado el momento de volver a los cimientos de la asociación, aquellos que nos han definido y nos han servido de impulso"
Cuando usted asume la presidencia de APE, ¿en qué situación se la encuentra?

Tras unos meses marcados por los cambios mencionados, con un cierto e inevitable vacío de poder, la situación no era precisamente fácil. La gestión anterior fue excelente en muchos aspectos -algo por lo que siempre les estaremos agradecidos- pero, quizá, hubo un exceso de confianza del resto de la junta directiva hacia la dirección ejecutora que, por el bien del socio, no se podía ni debía perpetuar en el tiempo. Creemos que ha llegado el momento de volver a los cimientos de la asociación, aquellos que nos han definido y nos han servido de impulso, configurando una junta directiva participativa y transparente.


Han pasado unos meses hasta su nombramiento oficial como presidente en funciones, ¿en qué han estado trabajando durante este tiempo?



A un trabajo interno de gran intensidad basado en la reorganización del órgano directivo de la asociación. Hemos mantenido reuniones continuas para recoger el máximo de información posible y componer el mapa real del estado de la asociación a todos los niveles. No han sido meses fáciles, incluso, se llegó a plantear la posibilidad de tirar la toalla. Sin embargo, nunca hemos dejado de pensar que Barcelona tiene un potencial enorme como capital de referencia en el sector de la peluquería. Esta creencia unánime es la que nos ha guiado en todo momento y, por supuesto, la confianza que el socio ha depositado en nosotros y que merece todo nuestro respeto. Las expectativas son tan grandes que no podemos dejar el proyecto a medias.


¿Cuál es la hoja de ruta para los próximos meses?


Nuestro proyecto se basa en una reflexión profunda sobre el momento en el que se encuentra el sector. Decimos que el problema está en la crisis pero, quizá, deberíamos plantearnos si no se encuentra en nosotros mismos, en quienes dirigimos los salones. También atribuimos la culpa de nuestros males a los equipos y, en ese punto, sí que nos encontramos con ciertas carencias a nivel formativo que han degradado nuestra profesión.


¿Cómo ejecuta una asociación un papel dentro de ese panorama?


Estamos hablando, por ejemplo, de realizar asesorías internas a los salones que evalúen y solventen cuestiones como la productividad interna y la competitividad externa. El peluquero ha tendido a encerrarse en su propia peluquería, olvidándose de lo que ocurre a su alrededor y dejando de escuchar a la clienta. En muchas ocasiones, peinamos para nosotros mismos y no cuidamos a nuestro equipo, por lo que la formación empresarial va a ser una prioridad para nosotros. Por ejemplo, me encantaría que Ferran Adrià nos explicara cómo ha conseguido que la de cocinero sea una profesión atractiva para la gente joven.

Esta idea remite a otro proyecto puesto en marcha a nivel sectorial: The Qhair. ¿Han pensado en unir ambas iniciativas?
Una de las ideas básicas de las que partimos es la de sumar fuerzas, sobre todo, frente al papel que como sector debemos jugar con las administraciones. Si no unimos proyectos como éste y nos ayudamos mutuamente la cosa no va a funcionar.

Este verano hemos echado de menos ‘The Stylist Night’ como cita en el calendario de eventos de peluquería. ¿Van a retomar su celebración?
Por supuesto, y esperamos hacerla coincidir con Cosmobelleza & Wellness, feria que consideramos referente absoluto del sector de la belleza en Cataluña. Unir sinergias nos va permitir ser más fuertes y competitivos.

"Unir sinergias nos va permitir ser más fuertes y competitivos"


¿Por qué considera que la imagen de Barcelona como referente de moda ha decrecido en los últimos años?¿Puede estar debido a una falta de compromiso político?

Los políticos no han entendido todavía que no hay una sola persona que no pase en algún momento de su vida por la peluquería. No han sabido ver el potencial de nuestra profesión en el entramado empresarial de Cataluña. Barcelona siempre ha sido un referente pero, si nos segregamos como sector, no podremos conseguir apoyos de la administración. Para que se hagan una idea, y según los datos que nosotros manejamos, estamos hablando de 3.000 peluquerías en Barcelona y de 8.000 en toda Cataluña.
 Sin embargo, el distanciamiento entre el profesional y las asociaciones que lo representan es cada día más grande. ¿A qué motivos lo atribuye?


En parte, al individualismo que ha imperado en nuestra profesión. En estos momentos en los que estamos retomando potenciar al peluquero y a los jóvenes talentos vemos de imperiosa necesidad crear un modelo de negocio que establezca los mínimos de esta profesión a todos los niveles -técnicos y de perspectiva empresarial- y que establezca el trabajo y el esfuerzo como valores primordiales. En este sentido, las peluquerías de tamaño medio, las de autor, tenemos mucho que ganar, ya que contamos con la ventaja de trabajar codo a codo con nuestro equipo, lo que nos facilita la transmisión del método y la motivación. No hay razones para caer en la desesperanza.

¿Qué mensaje le gustaría lanzar a los socios de APE?


El de que para desarrollar este proyecto necesitamos la colaboración de todo el mundo y la suya es fundamental. Que nos escuchen, nos juzguen y, después, decidan. Como presidente mi deseo es que quienes se sumen a APE se sientan parte de una asociación unida, que colabora con otras organizaciones y a la que la administración escucha.

Hay dos bazas importantes en usted como presidente: que es peluquero y que ama lo que hace.


No hay una profesión como ésta en la que establezcamos una relación tan directa con el cliente. La peluquería es un síntoma de salud total y debemos aprender a escuchar, a sonreír y a trabajar con los sentimientos. Este método es el que aplico en mis salones desde hace unos años y gracias al que he conseguido motivar a mi equipo y aumentar mi nivel de facturación. El truco está en compartir, no en repartir, y en pensar, siempre, que nuestro primer cliente es nuestro equipo. A nivel personal, la peluquería me ha dado tanto que ahora lo único que puedo hacer es ofrecer la experiencia y los conocimientos que he adquirido durante todo este tiempo.
 "A nivel personal, la peluquería me ha dado tanto que ahora lo único que puedo hacer es ofrecer la experiencia y los conocimientos que he adquirido durante todo este tiempo"

Cuenta con tres salones que gozan de buena salud. ¿Cuál es el secreto de su éxito?

Hace unos años tuve la oportunidad de conocer en Italia un método que me enseñó que las emociones son lo más importante en el negocio de la peluquería. La crisis me ha enseñado a organizarme, a querer más a mi equipo, a que cobren más y a que sean más partícipes de la empresa. Hasta entonces siempre había pensado que lo fundamental era cortar, pero luego te das cuenta de que la gente quiere que le sonrías, que le escuches y que, además, le peines el cabello.
http://www.cosmobelleza.com/es/peluqueria/informacion/tecnicos/news.90648.cosmox